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Volviendo a la forma tetrapiramidal de este jardín, no hay duda de que el conjunto es muy eficaz visualmente, desde dónde sea que se lo mire; tanto de lejos, o sea desde la ciudad, como de cerca, o sea contrastado contra el fondo de la ciudad; pero tenemos nuestras dudas en cuanto a su aspecto climatológico.

¿No es cierto que la cúspide interna de una pirámide es una perfecta trampa para aire tibio o caliente atrapado e inútil, mientras que una forma en domo permitiría una circulación más pareja y eficiente del aire? ¿Por qué fue elegida esta forma piramidal? Se ocurrió a Božka que, quizás, se haya querido aprovechar la concentración de energía que, según ciertas afirmaciones, se crea en el interior de las pirámides, que sean éstas las egipcias, éstas u otras. Hablamos con un encargado del tetra-jardín, y nos dijo que, dentro de lo que él sabía, esta forma había sido elegida, entre varias formas propuestas, ciertamente no por las calidades esotéricas de la forma piramidal sino por el aspecto visual.

Cuando terminamos nuestra visita, ya era tan tarde que estamos ahora aquí no más, a escasos metros de las cuatro pirámides, estacionados en un lugar perfectamente tranquilo para la noche.

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Esta mañana, dimos con la clave del misterio de los globos de aire caliente. Ahora sabemos que estos globos son los equivalentes de las góndolas venecianas; son simplemente un medio de transporte ofrecido comercialmente para deleite turístico; por un cierto precio, el interesado se deja llevar durante una hora, una hora y media, y observa las cosas desde la lentitud de su barquilla.

De paso, aprendimos lo evidente pero que a nosotros no se nos había ocurrido, a saber que tal globo no está limitado a ir flotando necesariamente siempre en la misma dirección sino que, cambiando de altitud - lo que se logra con más o menos aire caliente - puede ingresar a varias corrientes de aire que soplan a varias altitudes en varias direcciones, y por lo tanto, dentro de ciertos límites, puede elegir la dirección de su aeronavegación.

Lo que todavía nos queda un misterio es cómo se sabe a qué altitud sopla el viento en qué dirección. ¿O es cuestión de tanteo vertical hasta dar con el viento deseado - si es que existe?

Y finalmente, de paso perdimos una romántica ilusión. Vimos cómo se infla un tal globo, y cómo, luego, se mantiene la inflación - y en proporción directa se nos desinfló la ilusión de la placidez de la etérea deriva por los aires. Para terrícolas mirando los globos, es placidez; pero para los globonautas es infierno - estar hacinado contra el calentador de aire en recurrente errática erupción de llamaradas y ráfagas, con más insospechados sobresaltos que un mini-volcán.