español english français česky

Volviendo a la otra óptica, la del interés geológico, que parece ser más duradero que el interés visual, es fácil ver cómo hubo, primero, un valle poco hondo y muy ancho, con toda la anchura de la parte superior del cañón de hoy - ...

Ah, pero, ¿qué pasa ahí? Es un avión volando ahí abajo, dentro del cañón; primero, nos pareció una gaviota, hasta que, por la estabilidad de su vuelo, nos dimos cuenta de que es un avión; sí, es un avión. Qué bárbaro. Eso sí muestra el tamaño de esta erosión en la corteza terrestre.

Como decíamos, se visualiza muy bien cómo era el valle original, muy ancho y muy poco profundo, de todo el ancho superior del cañón de hoy, acaso una peneplanicie original más amplia que el ancho superior del cañón de hoy; se ve muy bien cómo este primer valle fue ahondado por un valle más angosto y más profundo; cómo este valle, a su vez, fue ahondado por otro valle, aún más angosto y aún más profundo; y así sucesivamente hasta llegar al valle de la angostura y de la profundidad transitoriamente finales, que es el fondo de hoy; todo lo anterior estando indentado, a su vez, por quebradas tributarias, también en escalones, incidentales al valle principal.

Cuánto tiempo llevó tal burilado de este Gran Cañón, entre el momento del primer surco fluvial en la peneplanicie y su estado presente, es cuestión de sabias conjeturas en las cuales microscópicas diferencias de principios llevan a macroscópicas diferencias de resultados. Los propios expertos en la materia oscilan entre 5 millones y 25 millones de años, y los intrépidos se atreven a especificar más precisamente 7 millones de años.

En realidad, poco y nada importa la exactitud. Basta con saber que se trata de una duración de millones de años, y con tener presente que esta duración de 5 ó 7 ó 25 millones de años es bien poca cosa en los 1.000 ó 2.000 millones de años de edad de algunos de los materiales involucrados.

De todos modos, se puede dividir esta evolución en cuatro etapas sucesivas.

→→ Primero, había un río de curso moderado fluyendo en un valle chato y amplio, el valle original;

→→ luego, empezó un levantamiento de la corteza terrestre, lo que causó que el río fluyera más rápidamente y menos anchamente, y cortara más profundamente en la corteza;

→→ luego, la corteza terrestre siguió elevándose todavía más, de manera que el río, aprovechando la rapidez de sus aguas, estrechó todavía más su curso y ahondó más su lecho;

   en este proceso, se dio la curiosa casualidad de que el río lograba cavar su lecho casi exactamente en sincronía con el levantamiento de la corteza terrestre, lo que tuvo la importante consecuencia de que el río pudo mantener >>>>>>>>