español english français česky

de los rayos oblicuos matutinos para la fotografía divina, ir, luego, de vuelta a Tlacolula, también a escasos kilómetros, para su mercado dominical, y volver, finalmente, aquí, a Lambityeco, para aprovechar la reverberación de los rayos oblicuos vespertinos para la fotografía humana.

Hacia dicha próxima meta, pues, Dainzú; otra ... arqueología.

Sí, otra cosa por acá no hay; pero arqueología sí hay; no menos, según aprendimos, de unos doscientos sitios en esta zona oaxaqueña; claro que muchos, sin interés, algunos, de interés mediano; sólo unos pocos, de gran interés; lo mismo que en ciertas partes del Perú, nos acordamos; debiéndose, allá y acá, elegir. De todos modos, la cantidad tiene el interés de ilustrar las muchas olas de ocupaciones firmes precolonenses de esta zona.

Otra manera de compenetrarse palpablemente de la multiplicidad y complejidad de ocupación paraborigen precolonense de estas tierras es enfrentar la siguiente lista de lenguas paraborígenes de Oaxaca encontradas por los Españoles, en el siglo XVI; lista, como tantas otras, aburrida quizás de leer pero impresionante por su puro bulto:

amuzga, ayacasteca, beneciche, bixana, chochona, cuicoteca, chinanteca, chontal, mazateca, náhuatl, zapoteca, caxon, mixe, mixteca, tlapaneca, popoloca, trique.

Impresionante.

Dainzú.  Veamos.

Dainzú tiene sus peculiaridades, arquitectural e histórica.

En lo arquitectural, Dainzú tiene sus edificios de épocas sucesivas, según la costumbre que nos es familiar, ya sea encamisados alrededor de, o yuxtapuestos a, los edificios anteriores; pero, en este caso, debido a la inclinación de la topografía, el conjunto, en vez de explayarse como en terreno llano, se desvía, se va adaptando, en andenes, a la falda siempre en receso del cerrito.

En lo histórico, Dainzú ofrece dos polos de antigüedad, aparentemente bastante apartados en el tiempo pero sin que se sugiera teoría en cuanto a qué pasó entre las dos épocas, los dos polos.

♦♦ En el polo más antiguo, Dainzú ofrece lápidas - grandes, de perímetros totalmente en bruto, con sólo una faz aplanada, provistas, cada lápida, de un grabado en postura muy dinámica, en absoluto contraste con la rigidez ceremonial, aparentemente imperativa, de cuanto trabajo lítico vimos en otros sitios hasta ahora - esculpido o grabado; lápidas, en su generalidad, reminiscentes, se dice, de las famosas lápidas de Monte Albán (que nosotros todavía no conocemos) con edad adjudicada entre 700 y 300 a.C.; y siendo esta edad, por lo tanto, también edad supuesta para estas lápidas de Dainzú. Grabados de mismo estilo se encuentran también en la roca viva en la cresta del cerrito.

♦♦  En el polo más reciente, Dainzú ofrece una cancha de pelota que se estima a alrededor de 1000 d.C. - y grabados relacionados.