español english français česky

Todas las susodichas etapas, desde el emparejamiento de la losa hasta su lustre último, no tarda más de 45 minutos; todo se hace automático; vimos como el disco de las pulidoras se iba moviendo a lo largo y lo ancho de la losa, el obrero sólo tenía que mirar y juzgar cuándo era oportuno pasar de una etapa a la siguiente.

3. Si se quiere grabar un dibujo o una inscripción en la faz lustrada del granito, se hace como sigue.

*En papel de dibujante, se prepara el tema que se quiere grabar;
*en la faz del granito, se pega una capa de látex u otro material gomoso;
*se pega sobre dicha capa gomosa el papel con el tema;
*se recorta los dibujos y/o las letras a través del papel y de la capa gomosa >para dejar a descubierto las partes correspondientes del granito, que serán >las partes grabadas;
*se somete dichas partes descubiertas a un fuerte chorro de polvo abrasivo que >va comiendo el granito según las líneas recortadas y hasta la profundidad >deseada. Para esta operación, se coloca la losa en una cámara especial, y el >trabajador queda fuera de la cámara y trabaja a través de unos guantes >protectores.
*Se quita la capa de látex protector, y ahí está la belleza: el tema grabado >mate en contraste con el alto lustre del granito.
*Sólo queda pasar la obra por una última limpieza con chorro de vapor y cepillo >suave, y embalar cuidadosamente para su despacho.

Así fue nuestra interesante visita. Se hizo tarde. Vamos a pernoctar en el estacionamiento de la Asociación del Granito, ya que, en este centro que se autodenomina Capital Mundial del Granito, tal asociación no podía faltar.

Además, esperamos poder aprender, mañana, algo respecto a dos episodios aparentemente suculentos protagonizados por granito.

. .
*

Sí, episodio uno.

Una estatua de granito, linchada y enterrada para eterno olvido.

Resulta que, en 1898, a tres décadas de la Guerra de Secesión, Elberton erigió una estatua (de granito, naturalmente) de un soldado, a la gloria de los combatientes muertos en defensa de la Confederación sureña. Naturalmente, la población toda aprobó fervientemente tal exaltación de la Confederación.