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En cuanto a arqueología, hay restos de diversos orígenes y de diversos grados de desarrollo económico y técnico, inclusive algunas estatuas del tipo primitivo de San Agustín, sin que, aparentemente, se sepa muy bien cómo es la cosa.

Lo más importante, empero, por llegar a ser lo más acabado y, especialmente, por ser único - en realidad único en toda América, es cierto tipo de bóvedas funerarias intraterráneas. Estas bóvedas son tan únicas en su estilo que a alguien no le pareció de bastante distinción una palabra de etimología latina y les impuso la denominación de la mucho más distinguida etimología griega "hipogeo" - lo que, para nuestro uso, vamos a cambiar a endogeo, por la simple razón de que estas bóvedas están dentro de, y no en el fondo mismo de, la tierra.

Se ha explorado cerca de cien tales bóvedas intraterráneas. Su origen es desconocido; los Paeces niegan tener vinculación alguna con ellas. Una fecha que se aventura es de 850 d.C. No todas las bóvedas se merecen, sin embargo, la exaltada denominación de endogeos.

(*) Vimos algunas bóvedas intraterráneas, en verdad no más que un pozo de diámetro suficiente para dar cabida a una escalera tallada en el terreno mismo para alcanzar, en el fondo, la entrada a una pequeña cámara lateral. En realidad, lo mismo que uno de los tipos en San Agustín. En una de éstas, vimos un amontonamiento de urnas funerarias - interesante por la cantidad de urnas y por el desorden del amontonamiento; algunas de las urnas, llenas de una mezcla de algo granulado negro y de huesos - se puede suponer que mezcla colocada en ellas por los desconocidos paraborígenes.

(*) También vimos bóvedas intraterráneas funerarias de tamaño y estructura totalmente desarrollados, o sea espaciosas, sostenidas por dos o tres columnas centrales, y provistas de cinco o seis o siete nichos alrededor de la periferia; pero sin decoración alguna - todo pura roca desnuda.

(*) Finalmente, también vimos bóvedas intraterráneas en toda la gloria de endogeos, con la misma amplitud de bóveda, las mismas dos o tres columnas centrales sosteniéndola, los mismos nichos todo alrededor de la periferia, pero, además, endogeos decorados hasta el último centímetro cuadrado de su superficie, de bóveda, de columnas y de nichos, con motivos, mayormente geométricos - de rombos, triángulos y líneas paralelas - pero también con figuras antropomorfas estilizadas, talladas en las columnas - todo ello, en tonos de blanco, rojo y negro. En un solo endogeo de la zona se encontró también motivos zoomorfos - unas salamandras.

El acceso a este tipo de cámaras intraterráneas funerarias se merece una mención muy especial; se podría describir con toda propiedad como un pozo provisto de una escalera en caracol tallada en la roca, pero la realidad es algo diferente: cada peldaño de la así-llamada escalera tiene una altura que a Karel le llegaba a la rodilla y, por lo tanto, a Božka, más alto que la >>>>>>>>