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que ocurrir, no es extraño que tal espada se haya encontrado justamente en esta costa; en el sitio hoy llamado Hopedale - la espada que, lamentablemente, no pudimos ver en el museo de Saint John's.

Vamos a regresar a Blanc-Sablon en la oscuridad, lo que hará más fácil la detección de los hoyos de viruela en el camino.

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Hoy, amanecimos en Blanc-Sablon con una temperatura de 14 grados bajo cero fuera, y 3 grados bajo cero dentro, del vehículo.

Nuestro próximo destino general va a ser los centros poblados de Québec.

Para ello, primero tenemos que alcanzar la punta del tentáculo de la red vial general a más de 400 kilómetros a vuelo de pájaro desde acá, de nombre Havre-Saint-Pierre. Y no va a ser tan fácil. Había sido nuestra esperanza, a pesar de que en los mapas camino marcado no hay, descubrir aunque solamente una huella hubiese sido, pero por lo averiguado y ya dicho, nos metimos en un reducto sin salida, comunicación terrestre simplemente no hay - ni siquiera de la precaria, lo que se entiende cuando se ha visto esta topografía despiadadamente quebrada. Así que por barco costero a Havre-Saint-Pierre tendrá que ser. Por lo averiguado, habrá nueve escalas intermedias, por lo que, aun así, podremos observar la costa.

Nos tardará un día y medio en llegar a Havre-Saint-Pierre.

Y entonces, todavía faltará recorrer el tentáculo; y tentáculo es: algo de 530 kilómetros a vuelo de pájaro, mucho más por la curvatura de la costa, para alcanzar los primeros cruces de la red vial general de Québec.

Esperando el embarque - y sus problemas, o por lo menos preocupaciones, porque el vehículo se embarcará no por rampa sino por grúa; cuatro toneladas, y una pequeña fortuna, y el futuro de la Expedición, colgando de un cable, a apuntar por una apertura no mucho más grande que el vehículo mismo hacia la bodega del carguero, en este sitio donde tal operación debe de ser una rareza.

Mientras tanto, rumiando la temperatura de 14 grados bajo cero de esta madrugada, y las varias temperaturas bajas, y bajando, de estos días pasados; todas, presagiosas de fríos drásticamente más severos.

No. No podemos seguir ofendiendo nuestra natural inocencia con semejante contrasentido. ¿Cómo puede algo temperado - que, por esencia, es sinónimo de centrismo, de mesura - ser utilizado para expresar extremismo?