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Chetumal.  Geográficamente, no era necesario desviar 20 kilómetros a Chetumal - ni para llegar a nuestro próximo destino, todavía en México, ni para cruzar, luego, a Belice, pero estamos aquí por razones irrebatibles: comida, bebida, nafta y el consulado beliceño.  Mañana se hará.

Para la cena, buscamos qué hay en radio FM. Una sola estación: BBN, radio Belice. Justamente, las noticias. Muy buena impresión del estilo de hablar. Incluyendo, milagro de milagros, un estado y un pronóstico completos del tiempo; e incluyendo ambituras en varias ciudades extranjeras, desde Santo Domingo a Houston.  En inglés.  Luego, idem, en castellano.

Noticia más candente y, accidentalmente, apropiada para nuestra llegada: las próximas conversaciones entre la posición de "Esto (o sea Belice) es mío y lo quiero" de los herederos guatemaltecos de España, y la postura "Aquí (o sea en Belice) estoy y me quedo" de los infiltrados por Inglaterra.

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Hoy, amanecimos con una nueva marca térmica de máxima mínima nocturna: 31 grados centígrados.

Hechas las compras y la diligencia.

Y, haciéndolas, descubrimos un Chetumal que nos sorprendió. Nada anticipábamos de Chetumal, así que nada tendría que habernos sorprendido, pero, obviamente, subconscientemente esperábamos algo, porque nos sorprendieron su espaciosidad, orden, limpieza; así como la espaciosidad, el orden y la limpieza de sus supermercados; mientras que vetustez, decrepitud, no nos hubiesen sorprendido.

Hacia nuestra próxima meta, Kohunlich; lógicamente, otro sitio arqueológico.

Kohunlich. Sitio chico; una mejor palabra, compacto; con muchos montículos de piedras, de tamaños y amorfismos varios. Pero no sin algunos puntos de interés.

K¬ Una multiplataforma; con la faz de cada estrato decorada de gigantes mascarones de estuco; gigantescos, vale decir 1,60 metro, más o menos; mascarones de dioses, naturalmente - del Sol, de la Luna, de la Lluvia, de todo lo importante en este mundo.



Dios del Sol con dos gotas en la nariz; la Luna tiene una sola

El problema es que estos mascarones definitivamente no parecen mayas; no tienen la nariz, no tienen las mejillas; tienen rasgos de familia con las cabezas magnéticas de La Democracia. Se nos dice que delatan influencia olmeca. Se les da la fecha del pre-Clásico tardío - lo que les da unos 2.000 años de existencia.